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Llamado Misionero, Misiones e Iglesia

La Visión Misionera necesaria

La correcta Vision Misionera Encuentro fundamental compartir la siguiente extracción del libro “Conciencia Misionera“, escrito por el hno. Andrés Robert.

La visión que necesitamos

¿A QUÉ SE PUEDE atribuir una situación tan extrema y desesperante como la que presentan hoy las zonas del planeta donde todavía no hay iglesias establecidas y donde existen miles de grupos étnicos aun no alcanzados con el mensaje del evangelio?
¿Será por que Dios nos ha encomendado una tarea imposible de cumplir?
¿Será porque Él no ha provisto los recursos necesarios para realizarla?
¿Las fuerzas del enemigo serán superiores a las de la iglesia?
¿Prevalecerán las fuerzas del infierno contra la iglesia?

El obstáculo principal

Los que creemos las verdades reveladas en la Biblia, sabemos que las cuestiones planteadas en las preguntas arriba citadas y otras parecidas, no apuntan a la causa real por la cual el mundo todavía no ha sido evangelizado.

Como se dice vulgarmente, «hilando fino» se pueden mencionar muchas razones relativas o secundarias, pero hay una que en nuestra opinión y convicción es la más importante. En cierto sentido es la madre de muchas otras.
Hay una razón que a nuestro entender está por encima de todas: la falta o ausencia de una visión misionera.

Si Dios ha de usarnos, la visión egoísta que por lo general tenemos de la vida y sus objetivos debe ser cambiada. El punto o centro en el que tenemos fija nuestra mirada es importante porque orienta y determina lo que haremos con nuestra vida. Cuando cambia la visión, cuando se ensancha, la vida misma cambia.
La visión que Jesús impartió a sus discípulos les transformó la vida. En algún momento de nuestra comunión y nuestro andar con Jesús seguramente escucharemos estas palabras: «Alzad vuestros ojos [...] y mirad». Son también para nosotros. No les tengamos temor: debemos obedecerlas.

Las palabras de Pablo a los Filipenses expresan : «No busquéis vuestro propio provecho, sino el de los demás» (Filipenses 2.4).
Dios nos ayude a captar la visión que Él quiere que tengamos ¡Una visión que tenga en cuenta a todo el mundo!

Alzad vuestros ojos y mirad (Juan 4.35).

Si me amáis, guardad mis mandamientos (Juan 14.15).

¡Este es uno de ellos y muy importante! Y es para ser obedecido ahora mientras estamos aquí en la tierra; en el cielo ya no será necesario hacerlo.