Encuentra mas asticulos en CM...

Capacitacion, Llamado Misionero

Factores a tener en cuenta en el llamado misionero

Para los que sienten que Dios los está llamando a la obra misionera y se preguntan: ¿qué debo hacer?, el Hno. y Pastor Andrés Robert nos dice al respecto, que conviene tener en cuenta que , además de experimentar y clarificar lo que es un genuino llamamiento, es imprescindible tener una cuidadosa preparación.

Se recordará que Jesús no comenzó su ministerio hasta los treinta años. Sus apóstoles estuvieron tres años aprendiendo con Él; y se estima que en la vida del apóstol Pablo pasaron unos diez años entre su conversión y el tiem po en que inició sus viajes misioneros.

¿Por qué tanto tiempo? Por que los misioneros necesitan preparación, experiencia y madurez. Y eso no se consigue de una día para otro: lleva su tiempo. ¿Qué factores forman parte de esa capacitación?

Conversión:

Es esencial tener la seguridad de que ha recibido a Cristo como su Salvador, y con Él, el perdón de sus pecados, la vida eterna, y que es un hijo de Dios.

Crecimiento:

Entronar a Cristo como Señor en todos los aspectos de su vida, y seguir en pos de Él, como un discípulo responsable que ha aprendido lo que significa negarse a sí mismo y tomar la cruz cada día.

Victoria:

Conocer y experimentar los recursos que tiene disponibles en Cristo para vivir triunfante sobre el pecado, el yo, Satanás y la circunstancias, y ser lleno del Espíritu Santo.

Testimonio:

Su comportamiento en familia, en la iglesia, el trabajo, y su actitud de servicio en la congregación deben ser ejemplar y avalar su vocación.

Estudios teológicos:

Dedicar los mejores años de la juventud en un seminario o instituto bíblico, buscando la mejor preparación para la ta rea que ocupará toda su vida es una decisión sabia. Conocer a fondo las doc trinas y enseñanzas que conforman nuestra fe, y ponerlas en práctica, es fundamental.

Capacitación transcultural:

Aprender cómo traer a los miembros de otras culturas —que tienen distinto lenguaje, otra religión, y costumbres diferentes a las nuestras — es otro requisito básico.

Iglesia enviadora:

El candidato que en alguna medida haya dado los pasos que hemos delineado, seguramente en contrará que su propia congregación —y otras que lo conozcan— estarán deseosas de compartir su visión, enviarlo y sostenerlo en la misión que Dios le ha encomendado.

Llegar a ser misionero significa integrar la infantería del pueblo de Dios que avanza en zonas peligrosas, todavía controladas por el enemigo. Tal empresa —la más gloriosa que existe sobre la tierra— nunca será fácil, pero tampoco imposible para quienes llevan la Palabra de Dios encarnada, dependen de Él en oración, y son llenados y guiados continuamente por el Espíritu Santo

Deja tus comentarios